sábado, 13 de febrero de 2010

Pensamientos....


¿Por qué tenemos tanto miedo al cambio? ¿Por qué temo vivir la vida y disfrutar a tope?
Los cambios suelen ser buenos, y más si los llevas a cabo con ilusión y ganas.
Pero me falta eso, una mano amiga, álguien con quien me sienta cómoda y aceptada de verdad (sin juicios); álguien que me acompañe en este proceso que me da tanto miedo.
Sí que me gustaría ser de otra forma: más alegre, despreocupada, deshinibida, sociable, más segura de mí misma...
Pero, si por el camino, no haces más que encontrar gente que parece que te abre una puerta, pero luego te la cierra; tú te vienes abajo, y la poca ilusión que tenías, se hunde por completo.
Entiendo que es duro ir detrás de la gente, porque yo soy la primera que, con los años y la experiencia, me he cansado de esperar por los demás y de los demás.
Pero hay cosas que cuestan tan poco.....
Un comentario agradable, un gesto que te haga ver que cuentan contigo.....
Pero claro, si tú mismo te cierras en banda, te apagas con los días... la gente sale huyendo de tu lado.
¿Por qué cuando más necesitas álguien ahí, no hay nadie?
¿Por qué ves la felicidad y la alegría de vivir en los demás y no la ves en tí?
Son tantas veces las que me he dicho: cambia, disfruta de la vida, diviértete... pero, por pereza, miedo... me encierro en mí misma y cierro las puertas que quiero que me abran.
Es tan duro esto de sentir que desearías ser de otra forma y no puedes. Es tan duro fracasar antes de intentarlo.....
Y, mire donde mire, tod@s me dicen: vales más de lo que crees, quítate esos miedos y complejos de encima....
Pero, como nunca me he considerado una chica fiestera, loca, divertida, con facilidad para hacer amistades... todo eso se convierte en un miedo que me va comiendo y cerrando a esos cambios que deseo.
Cuántas fiestas sóla en casa por pereza, por miedo a qué dirá la gente, por miedo a no saber disfrutar de una noche loca....
¿Cómo puedo despojarme de todo eso?
Carnaval sin carnaval, Fin de año en familia.... y otras tants que podría nombrar.
Y, si a eso se le une que algunas veces la gente ni cuenta conmigo, mi barco aún se hunde más.
Tengo que salir a flote para que la vida me vaya mejor, para sentir que me como el mundo, y no que el mundo me come a mí.......